Altamira con el Dr. Armando Martínez Manríquez es referente de buen gobierno


11 Septiembre 2025
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez

En un estado marcado por contrastes en gobernanza y desafíos estructurales, el municipio de Altamira ha logrado posicionarse como referente de buen gobierno.

Según la encuesta de aprobación realizada en agosto de 2025 por Statistical Research Corporation (SRC), el alcalde Armando Martínez Manríquez obtuvo el primer lugar en aprobación ciudadana de entre todos los presidentes municipales de Tamaulipas, con un sólido 60.3%.

Este resultado no solo lo coloca por encima de sus homólogos tamaulipecos, sino que también plantea una pregunta crucial: ¿qué está haciendo Altamira que otros municipios no?

La gestión del Dr. Martínez Manríquez ha sido reconocida por su cercanía con la ciudadanía.

Esto lo demuestra las visitas constantes a colonias, atención directa a necesidades locales y una narrativa de gobierno basada en resultados tangibles que han generado confianza.

Y no se trata solo de obras públicas o programas sociales, sino de una administración que escucha y responde.

Porque actualmente la desafección política crece por casi todos lados, y la proximidad con la gente de Armando Martínez se convierte en capital político.

La encuesta de SRC revela que Altamira no solo lidera en aprobación, sino que mantiene una tendencia ascendente en indicadores como seguridad, servicios públicos y gestión administrativa.

Este desempeño ha sido también reconocido por otras casas encuestadoras como RUBRUM, que lo ubican entre los alcaldes mejor evaluados a nivel nacional.

Todo lo anterior demuestra que el presidente municipal Dr. Armando Martínez Manríquez maniobra con certeza y habilidad el timón de Altamira y los resultados se pueden ver a simple vista.

Pero les digo que Altamira no es ajeno a los retos que enfrenta Tamaulipas, tales como desigualdad, movilidad laboral, infraestructura rezagada.

Pero su enfoque en gobernanza participativa y eficiencia operativa podría ofrecer pistas para otros municipios.

Ahora bien, les cuento que la aprobación ciudadana es un termómetro, no un veredicto. Pero cuando se sostiene con acciones concretas y cercanía genuina, como en Altamira con Armando Martínez, puede convertirse en un motor de transformación.

Y lo que sí hay que subrayar es que hoy, Altamira no solo celebra un primer lugar en encuestas, sino que celebra una forma de gobernar que devuelve dignidad y esperanza a lo local.

osjinuf@gmail.com


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