13 Marzo 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez
El INEGI nos presenta la realidad de México en números, en porcentajes.
Y hay un dato muy reveledor del nivel de vida económico en qué estamos los mexicanos.
Es controversial y a la vez humanitario. Voy a intentar explicarme.
El dato de que 40.1 % de las personas de 60 años y más en México, que no están en la actividad económica recibieron una pensión no contributiva en 2024, es decir que no son pensiones legales porque no cotizaron ante el IMSS por poner un ejemplo y que sí son pensiones del Bienestar.
Esto representó un aumento de 7.5 puntos porcentuales respecto a 2016, y dice mucho más de lo q1ue parece a primera vista.
De entrada les digo es un número frío, sí, pero detrás late una historia que atraviesa bolsillos, dignidades y la forma en que envejecemos en México actualmente.
México es un país que envejece… y que por fin empieza a mirar a sus mayores.
Durante años, en México envejecer significaba, para millones, depender de los hijos, de la buena voluntad del patrón o de la suerte.
La pensión contributiva (esa que se gana cotizando al IMSS o al ISSSTE), nunca fue una realidad para la mayoría, porque no todos tenían acceso a empleos formales, de ahí la importancia de la generación de empleos en cualquier país, o estado federativo.
Por eso este salto en las pensiones no contributivas no es cosa menor.
Por un lado habla de un Estado que, con todas sus contradicciones, ha ido ampliando un piso mínimo de protección para todos, y por otro de que el gobierno de cualquiera de los tres niveles deben de propiciar con acciones congruentes la creación de fuentes de empleos y esto se hace de la mano de los emprendedores.
Y que casi la mitad de las personas mayores fuera del mercado laboral reciba una pensión no contributiva no resuelve todo, eso es un hecho, pero sí cambia la conversación, porque sí ayuda al que no cotizo, otra vez el ejemplo del IMSS.
Ya no se trata solo de “sobrevivir” la vejez, sino de tener un ingreso que permita respirar un poco, tener una vida digna
Y entonces nos preguntamos ¿Qué significa realmente ese 40.1 % que recibe pensión no contributiva, que no cotizo ante un instituto de seguridad social?
En mi opinión significa que más personas mayores tienen hoy un ingreso garantizado, aunque sea modesto, que les permita seguridad alimentaria.
También significa que la política social sí mueve la aguja, al menos en cobertura.
-Y del mismo modo sgnifica también que todavía hay un 60 % que no recibe nada, y que ahí está el verdadero reto de la política social.
Y que el reto principal es generar más empleos lo mejor pagados posible, para que coticen ante un órgano de seguridad social como IMSS e ISSSTE que les garantice una pensión económica y servicios de salud y contribuyan a las arcas públicas pagando impuestos
El aumento de 7.5 puntos porcentuales desde 2016 no es casualidad, porque responde a la expansión de programas como la Pensión para el Bienestar, que se volvió universal para mayores de 65 años. Pero el dato del INEGI se enfoca en quienes no están en la actividad económica, un grupo especialmente vulnerable.
Por ello creo que la mirada en el futuro cercano es la creación de más empleos para todos y mejorar no tan solo el acceso a la educación, sino mejorar la educación misma que se imparte públicamente.
Porque la vejez sin ingresos es un espejo incómodo para cualquiera y la población no económicamente activa de 60 años y más incluye a quienes ya no pueden trabajar, o a quienes nunca tuvieron un empleo formal y a quienes dedicaron su vida al trabajo doméstico no remunerado como las madres de familia.
Es decir, personas que sostuvieron familias, comunidades y economías enteras sin que eso contara para el sistema de pensiones.
osjinuf@gmail.com
