EL TAMAÑO POLITICO DE DAMASO ANAYA
14 Octubre 2025
EL FRANCOTIRADOR
Por Oscar Jiménez Núñez
Son días oscuros para el periodismo de Redes Sociales en México, textos mal intencionados y llenos de malos adjetivos, sin una gota de análisis serio, y amparados en el anoninato suelen ensombrecer este oficio.
Resulta necesario alzar la voz cuando no se firman las notas y desde la clandestinidad «disparan» ¿Fuego amigo?
Hoy, intereses oscuros quieren demoler el prestigio de un academico, prestigio ganado en las aulas, usando el gis como arma contra la ignorancia y sembrando conocimiento científico en la mente de los jóvenes universitarios.
También se ve atacada la vocación de servicio educativo de quién ha trabajado en favor de la comunidad universitaria tamaulipeca.
Esos intereses mezquinos no pueden soportar ver qué el MVZ Dámaso Anaya Alvarado, rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), tiene tamaños políticos y académicos para dirigir a nuestra máxima casa de estudios, a la que tiene en paz y creciendo en la academia, la investigación y la labor extramuros.
¿Acaso esos intereses oscuros le ven tamaños políticos para responsabilidades más allá de la universidad?
Si bien es cierto que Dámaso Anaya no ha dicho nada de a lo que podría aspirar cuando ya no sea Rector de la UAT, también es verdad que ha crecido, políticamente hablando.
Porque no solo ha demostrado capacidad administrativa y liderazgo académico.
Sino que ha puesto en marcha dentro de la UAT su visión transformadora que incomoda a quienes prefieren la concepción de antaño, que veía a las universidades como feudos, no como motores de desarrollo a través de la educación con humanismo.
Desde su llegada a la rectoría de la UAT, Dámaso Anaya, ha apostado por una educación humanista, inclusiva y vinculada con los desafíos reales de Tamaulipas.
Sus labores como Rector son testimonio de una gestión que une, inspira y da resultados, y que sobre todo mantiene a la comunidad de universitarios sanada en su espíritu con la misión humanista de la UAT
Ahora bien, ese «fuego amigo» que no desea que Dámaso Anaya pase al siguiente nivel de su vida pública, no observa que no es casualidad que la UAT haya escalado posiciones en los rankings nacionales.
Sí, porque pésele a quien le pese, la UAT, se ha ubicado entre las cinco mejores universidades públicas del país según CE Research.
Y este reconocimiento no es producto de la generación espontánea, sino de hechos palpables, como la ampliación de matrícula, el fortalecimiento de becas, la mejora en infraestructura, y sobre todo, una comunidad universitaria que se siente escuchada y representada y que hoy en día tiene todas las condiciones necesarias para estudiar, no como antes.
Pero como ocurre cada vez más seguido en la política mexicana, el éxito molesta a los inestables.
El «fuego amigo» que hoy enfrenta Dámaso Anaya no proviene de la crítica legítima y enterada, sino de la envidia disfrazada de escrutinio periodistico.
Quienes antes ignoraban a la UAT, ahora la atacan porque su rector ha demostrado que es posible dirigir con dignidad y sin simulación.
Su buen tamaño político tiene que ver con la capacidad de diálogo, visión estratégica y respaldo ciudadano a su quehacer al frente de ja UAT.
Por lo que hay que decirles a quienes «disparan» desde las sombras, que les convendría recordar que el prestigio no se destruye con rumores.
Ya que se construye con resultados. Y en eso, Dámaso Anaya lleva la delantera.
osjinuf@gmail.com
