02 Marzo 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez
De pronto en nuestras vidas solemos decir que las matemáticas “no son para todos”.
Como si el talento viniera con manual de instrucciones, pero basta asomarse a lo que está ocurriendo en la Universidad Autónoma de Tamaulipas y en la Secretaría de Educación del estado para descubrir que, en realidad, lo que faltaba era espacio, impulso y alguien que creyera en la juventud tamaulipeca.
Y es que debemos decir que en los últimos meses, ambas instituciones han estado moviendo piezas para identificar y acompañar a estudiantes con habilidades matemáticas que, muchas veces, pasan inadvertidas en el aula.
Desde talleres y clubes de resolución de problemas hasta la participación en olimpiadas y encuentros estatales, la UAT y la SET están construyendo un pequeño ecosistema donde las matemáticas dejan de ser un obstáculo y se convierten en una oportunidad.
Lo interesante es que este impulso no solo busca premiar a quienes ya destacan, sino abrir caminos para quienes apenas están descubriendo que les gustan los números.
Porque el talento matemático no es un don misterioso: es una chispa que aparece cuando alguien te dice “sí puedes” y te acompaña a intentarlo.
Y en un estado donde necesitamos más ingenieros, más científicos, más analistas y más jóvenes capaces de resolver problemas complejos, este tipo de iniciativas no son un lujo: son una inversión para el futuro.
Ahora bien, ambas instalaciones reconocen que con un poco de apoyo, las chavas y los chavos podrían ser parte de la próxima generación que ponga en alto el nombre de Tamaulipas… y todo empieza con que alguien les abra la puerta y les de un poquito de apoyo.
osjinuf@gmail.com
