UN DIA DEL PUEBLO FORTALECE EL TEJIDO SOCIAL EN ALTAMIRA 


31 Octubre 2025

EL FRANCOTIRADOR 

Por Óscar Jiménez Núñez 

La audiencia pública “Un Día del Pueblo” marca un nuevo capítulo de cercanía y escucha ciudadana en Altamira.

Dicha acción gubernamental municipal es impulsada por el alcalde Dr. Armando Martínez Manríquez.

Este ejercicio será semanal y estará buscando atender directamente las necesidades de las colonias y ejidos, fortaleciendo el vínculo entre gobierno y comunidad y siempre contando con el liderazgo del presidente municipal Dr. Armando Martínez. De

Hay que subrayar que Armando Martínez Manríquez entiende bien que la confianza en las instituciones se construye desde el territorio, por ello el gobierno municipal de Altamira ha dado un paso firme hacia la participación ciudadana con el arranque del programa “Un Día del Pueblo”. 

Bajo el liderazgo del Dr. Armando Martínez Manríquez, esta iniciativa representa mucho más que una jornada de atención: es una apuesta por el diálogo directo, la corresponsabilidad y la dignificación del servicio público y la transparencia.

La primera audiencia se llevó a cabo el sábado 25 de octubre en el parque deportivo de la colonia Lázaro Cárdenas, un espacio recientemente rehabilitado por el municipio con una inversión superior al millón de pesos.

Le digo que este gesto no es menor, porque elegir un entorno renovado, seguro y funcional para las familias como sede del encuentro, envía un mensaje claro de respeto y compromiso hacia la comunidad.

Durante la jornada, el alcalde estuvo acompañado por directores de área, secretarios, síndicos y regidores, quienes atendieron personalmente las solicitudes de los vecinos.

 Se ofrecieron servicios municipales, asesorías y atención en rubros clave como salud, educación, infraestructura y seguridad.

 Pero más allá de los trámites, lo que se vivió fue un ejercicio de escucha activa, donde las voces de los altamirenses fueron protagonistas.

Martínez Manríquez ha señalado que este programa se replicará semanalmente en distintos puntos del municipio. De tal modo que esta frecuencia no solo permitirá dar seguimiento a las demandas, sino también construir una narrativa de cercanía sostenida. 

Y es que la historia de los gobiernos pianistas nos dice que antes muchas veces las decisiones se tomaban desde escritorios alejados de la realidad, pero “Un Día del Pueblo” devuelve al gobierno su vocación territorial, cerca nada al ciudadano.

La columna vertebral de esta estrategia es la confianza. Al abrir espacios donde la ciudadanía puede expresar sus inquietudes libremente sin intermediarios, se fortalece el tejido social y se promueve una cultura de corresponsabilidad. 

Además, al descentralizar la atención, se reconoce la diversidad de problemáticas que enfrentan las distintas zonas de Altamira, desde los ejidos hasta las colonias urbanas.

Este tipo de ejercicios también tienen un valor simbólico, dando paso a la idea de que el servidor público deja de ser una figura distante y se convierte en un interlocutor directo.

 En tiempos de polarización y desencanto, gestos como este pueden ser el punto de partida para reconstruir la relación entre ciudadanía y gobierno.

“Un Día del Pueblo” no es una solución mágica, pero sí una herramienta poderosa para avanzar hacia un modelo de gobernanza más horizontal, transparente y empático. 

Porque cuando el pueblo habla, el gobierno debe escuchar, y así se construye la realidad de Altamira, 

Y cuando se hace desde el territorio, con respeto y voluntad de transformación, se siembra la esperanza de un futuro más justo y participativo.

osjinuf@gmail.com


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *