24 Septiembre 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez
A veces asumimos que los grandes inventos que van a cambiar el mundo nacen en laboratorios ultra-secretos de Silicon Valley o en institutos europeos con nombres impronunciables.
Pero la realidad es bastante más cercana y tiene sabor local.

Les cuento que en los pasillos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), entre el calor de Ciudad Victoria, la brisa costera de Tampico y el trajín diario de la frontera norte, y litros de café universitario, se está diseñando innovación que ya traspasa las aulas.

Tomemos como ejemplo el logro de investigadoras e investigadores de la Universidad Autónoma de Tamaulipas con su patente ante el IMPI para la creación de bioplásticos capaces de regenerar suelos erosionados, destacado por los medios locales.
No se trata únicamente de sustituir el plástico convencional para contaminar menos, sino de aplicar materiales inteligentes que le devuelven la vida y la nutrición a la tierra.

Eso no es ciencia ficción, es talento tamaulipeco resolviendo problemas críticos de la agricultura real.
Y la creatividad no se detiene en la tierra, sino que escala a la tecnología digital.
Y les platico que con el impulso a su Laboratorio de Inteligencia Artificial en la Facultad de Ingeniería y Ciencias, reseñado por distintas plataformas de información, la UAT convirtió proyectos de robótica y automatización en herramientas prácticas para el monitoreo ambiental, la agroindustria y la salud.
A eso se suma el trabajo en su Centro de Energía, donde se estudian alternativas sostenibles e investigaciones sobre recursos estratégicos como el litio en la región.
Lo más valioso de esta ola de desarrollo en los campus no es solo colgar títulos en las paredes, sino comprobar que el orgullo Correcaminos se traduce en soluciones reales para la comunidad.
Crear tecnología desde nuestro estado exige visión, tenacidad y un toque de terquedad para vencer cualquier obstáculo.
Qué satisfacción ver que, mientras en otros lados siguen debatiendo sobre qué nos depara el mañana, en Tamaulipas , en nuestra universidad, ya se está construyendo a puro ingenio propio.
osjinuf@gmail.com