LA PAZ SOCIAL SE CONSTRUYE CON BIENESTAR PARA TODOS


EL FRANCOTIRADOR 

Por Óscar Jiménez Núñez 

Vamos a detenernos en un contraste que ha marcado la conversación pública nacional en los últimos días. 

La presidenta Claudia Sheinbaum habló de Nuevo Laredo, y lo hizo muy bien, como una ciudad que hoy vive con paz social, gracias al bienestar para todos que ha generado el actual gobierno morenista de Nuevo Laredo presidido por Carmen Lilia Canturosas Villarreal.

Fue una frase que tiene un peso enorme para quienes viven en la frontera  norte tamaulipeca  

Claudia Sheinbaum señaló que la estabilidad actual contrasta directamente con la etapa de violencua que se vivió durante los gobiernos federales del PRIAN, especialmente en el sexenio de Felipe Calderón.

 ¿Se acuerdan cuando la inestabilidad social convirtió a Nuevo Laredo en uno de los puntos más críticos del país?  

Quienes vivieron esos años recuerdan la zozobra a plena luz del día, los bloqueos, el impacto de esa inestabilidad social en los migrantes y la presencia constante de grupos al margen de la ley disputando el territorio. 

Nuevo Laredo era una ciudad donde la vida cotidiana se movía entre el miedo y la incertidumbre.  

Hoy, de acuerdo a la presidenta de México, y claro que todos estamos de acuerdo, el panorama es distinto, es mejor.

La presidenta Sheimbaun Pardo habla de calles con mayor actividad, de familias que vuelven a ocupar los espacios públicos y de una percepción de seguridad que ha mejorado de manera sostenida. 

Las cifras recientes de percepción ciudadana y de incidencia delictiva respaldan esa narrativa.

Nuevo Laredo aparece entre las ciudades con menor sensación de inseguridad en el país.  

Pero más allá de los números, el mensaje de Sheinbaum Pardo tiene un componente político claro.

 Marcar distancia con el modelo de seguridad del pasado. 

Porque mientras el calderonismo apostó por una estrategia militarizada sin un marco jurídico sólido, el gobierno federal vigente insiste en que la seguridad debe construirse con coordinación institucional, programas sociales y presencia territorial del Estado.  

En ese sentido, Nuevo Laredo se ha  convertido en un símbolo para todo el país.

Porque es una ciudad que pasó de ser referente de violencia extrema a ejemplo de estabilidad social.

 Una ciudad que, en palabras de Sheinbaum, demuestra que “la paz social es posible cuando hay una estrategia clara y cuando se actúa dentro de la ley”.  

osjinuf@gmail.com


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *