21 Septiembre 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez
En primarias y secundarias de Tamaulipas, los docentes han encontrado maneras creativas de acercar a los estudiantes a los símbolos patrios.

Les digo que La Nueva Escuela Mexicana impulsa el respeto a los símbolos patrios y fortalece el orgullo de ser mexucanos construyendo un país mejor a través de la cultura cívica y partiendo de las las familias como centro de las instituciones esvolares.
Lo interesante es que estas actividades no solo enseñan civismo, sino que también fortalecen habilidades de investigación, expresión oral y trabajo en equipo. Es decir, el civismo se vuelve transversal.
Por lo que fortalecer los valores cívicos no es nostalgia ni solemnidad obligada. Es una forma de decirles a las juventudes que su país importa, su historia importa y su participación también importa.
Que los símbolos patrios no son solo objetos, sino representaciones de luchas, aspiraciones y acuerdos que siguen vigentes.
Porque en tiempos donde la información circula rápido y las identidades se mezclan, tener un punto de referencia común ayuda a construir ciudadanía.
El reto ahora es mantener este impulso. Que las ceremonias no se vuelvan rutina, que los valores cívicos no se limiten a una hora a la semana y que los símbolos patrios sigan siendo herramientas vivas dentro de las escuelas de Tamaulipas y así se está trabajando en las escuelas de esta entidad.
Porque cuando un grupo de alumnos reflexiona sobre la historia del país, la educación cívica deja de ser teoría y se convierte en experiencia viva.
osjinuf@gmail.com