NO ESTAS SOLA


07 Octubre 2026

EL FRANCOTIRADOR 

Por Óscar Jiménez Núñez 

Es verdad que hay violencias que dejan moretones y otras que no se ven, pero también lastiman.

Está la violencia que golpea, pero también la que amenaza, controla, humilla, persigue o hace vivir con miedo. 

Durante demasiado tiempo muchas mujeres aprendieron, por necesidad o temor, a guardar silencio.

Por eso, cuando se habla de combatir la violencia contra las mujeres en Tamaulipas, no basta con campañas, discursos o fotografías institucionales. 

La pregunta realmente importante, la que debemos hacernos todos, no solo gobieno, es otra… cuando una mujer dice “necesito ayuda”, ¿hay alguien del otro lado?

En nuestro Estado se han venido construyendo respuestas.

Una de ellas son los 24 Centros LIBRE, que funcionan en municipios de distintas regiones del estado, entre ellos Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria, Tampico, Ciudad Madero, Altamira y El Mante, entre otras localidades.

Estos espacios ofrecen gratuitamente trabajo social, asesoría jurídica, atención psicológica, talleres y actividades relacionadas con los derechos y el desarrollo integral de las mujeres.

POR LO QUE EN TAMAULIPAS YA LES ESTAMOS DICIENDO A LAS MUJERES…NO ESTAS SOLA.

El dato importa porque para una mujer que atraviesa una situación de violencia, encontrar apoyo cerca de su comunidad puede significar la diferencia entre continuar aislada o comenzar a construir una salida.

También está la estrategia “Abogadas de las Mujeres”, integrada por profesionistas para atender casos de alta complejidad jurídica en diferentes regiones.

 A esto se suma la Línea 079, opción 1, que brinda orientación integral a mujeres y permite ampliar la cobertura a municipios donde no existe una sede física.

Pero combatir las violencias implica también prevenirlas. Por ello se creó 

La Guardia Estatal de Género que realiza acciones de proximidad y prevención. 

Y sí, hay avances, sin duda. Pero también hay que decirlo: abrir centros, crear instituciones y repartir información no basta.

Se necesita hacer más, porque el verdadero examen ocurre cuando una mujer pide ayuda.

Importa saber si fue escuchada, si recibió atención a tiempo, si tuvo acompañamiento jurídico y psicológico y, sobre todo, si logró sentirse segura.

Y debemos repetirle a las mujeres, hasta el cansancio

“No estás sola”.

osjinuf@gmail.com

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