12 Agosto 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez

En los últimos años, Tamaulipas ha ido consolidando una red de conservación que combina ciencia, participación ciudadana y una dosis de orgullo regional.
Y porque la mariposa Monarca también pasa por esta entidad, descansa aquí, se alimenta aquí. Y cuidarla es, en parte, cuidarnos a nosotros mismos.
La participación en el Blitz Monarca 2026 refuerza esa idea. Por lo que equipos locales se suman al monitoreo de rutas, avistamientos y condiciones ambientales.
De tal manera que escuelas y universidades organizan jornadas de observación; comunidades rurales reportan presencia de mariposas y plantas hospederas; y las dependencias estatales coordinan esfuerzos para que la información fluya y sirva para tomar decisiones.
Además, este tipo de iniciativas ayudan a poner a Tamaulipas en el mapa ambiental de México.
Por lo que hablar de biodiversidad también es una forma de equilibrar la narrativa sobre nuestro estado.

La mariposa Monarca nos recuerda que aquí hay vida, hay ecosistemas que funcionan, hay gente comprometida con la naturaleza y hay historias que vale la pena contar.
El reto, claro, es sostener el impulso. La conservación no es un evento, es una práctica constante, y en ese sentido se dirige el gobierno de Tamaulipas
Porque implica proteger hábitats, evitar el uso indiscriminado de agroquímicos, promover jardines polinizadores y fortalecer la educación ambiental. Implica que el Blitz no sea solo una participación anual, sino una cultura que se queda.
Pero por ahora, vale celebrarlo. Tamaulipas se suma, se organiza y aporta.
Y mientras la mariposa Monarca vuele rumbo al norte o al sur, dependiendo de la temporada, aquí se les acompaña con datos, con manos y con voluntad gubernamental y social.
osjinuf@gmail.com