21 Abril 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez
Las reuniones técnicas no tienen porque ser para especialistas, aunque se trate de siglas, mapas, proyecciones, ingenieros hablando de aforos y aduanas, entre otras cosas.
Los ciudadanos podemos entender el tema sin convertirnos en asesores especiales
Pero hay encuentros que definen el pulso económico de regiones enteras y aunque suenen burocráticos hay que ponerles atención.
Mire, le hablo de la Reunión Plenaria Binacional México–Estados Unidos sobre puentes y cruces internacionales.
Y que Tamaulipas haya estado ahí no es un detalle menor, es en realidad una señal de que el estado quiere dejar de reaccionar y empezar a influir.
¡Seamos honestos! Tamaulipas vive y respira comercio exterior.
No es discurso, es realidad. Porque cada día, miles de camiones cruzan por Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros moviendo mercancías que sostienen cadenas productivas en ambos países.
Y si algo se traba en un puente, si un carril se cierra, si un protocolo cambia, la afectación no tarda ni 24 horas en sentirse.
De tal modo, que estar en la mesa donde se discuten ampliaciones, modernizaciones y nuevos proyectos es casi un acto de supervivencia económica para Tamaulipas.
En dicha plenaria binacional se habló de cosas que parecen frías, como infraestructura, tiempos de cruce, inversión federal y coordinación aduanera, pero que en la práctica determinan si un transportista pierde horas, si una maquiladora cumple su entrega, y si un productor logra exportar sus mercancías sin contratiempos.
Y ahí es donde nuestro estado tiene que alzar la voz, porque nadie conoce mejor los cuellos de botella que quienes los padecen todos los días.
Además, tenemos que decir que hay un punto clave, y ese es que Estados Unidos está reconfigurando sus cadenas de suministro y México está en el radar por el famoso nearshoring.
Pero ese fenómeno económico no se consolida con discursos, sino con puentes eficientes, aduanas modernas y cruces seguros.
Tamaulipas está haciendo su parte, y quiere aprovechar esa ola, por ello acude a la mesa donde se decide qué se construye, cuándo y con qué prioridad.
Por lo que la participación del estado también manda un mensaje político y económico y ese es, que Tamaulipas no solo es frontera, sino que es un actor estratégico en la esfera económica del Comercio Exterior.
Así es como un estado fronterizo se asume como actor estratégico y así empieza a negociar distinto.
Ya no pide favores, ahora exige coordinación. Ya no espera inversiones, ahora las impulsa. Y no se conforma con administrar el flujo, busca mejorarlo.
Claro, nada se resuelve en una sola reunión. Pero cada espacio donde Tamaulipas tiene la oportunidad de participar es una oportunidad para recordar algo que a veces se olvida en el centro del país.
Que sin cruces fronterizos eficientes, el comercio bilateral simplemente no funciona. Y si el comercio no fluye, ambos países pierden.
Por eso importan las reuniones como está, que tienen que ver con puentes internacionales.
Porque en esas mesas se define el futuro de los puentes, pero también el futuro de miles de familias que dependen del movimiento diario de mercancías.
osjinuf@gmail.com

