17 Abril 2026
EL FRANCOTIRADOR
Por Óscar Jiménez Núñez
Hay acciones que cambian vidas y en ese sentido les puedo contar que allá en una comunidad rural de El Mante, el DIF Tamaulipas abrió un nuevo desayunador escolar.
Son obras que nos invitan a detenernos un poco, para entender que estas pequeñas inauguraciones son, en realidad, grandes declaraciones de futuro.
Porque en las escuelas rurales, el desayuno no es un complemento. Es el punto de partida hacia una nueva vida.
De hecho, es la diferencia entre llegar con energía o con sueño, entre poner atención o pelear contra el estómago vacío. Y también es un recordatorio de que el Estado (cuando quiere y cuando puede) sí alcanza los rincones donde a veces parece que nadie mira.
También, lo interesante es que este desayunador no solo estará alimentando cuerpos.
De la misma manera estará Alimentando comunidad. Porque desde temprano, madres y padres se organizan, para poner todo listo.
En estos días las grandes obras suelen acaparar toda la atención de la sociedad, pero vale la pena voltear a ver estos gestos que no presumen, pero sostienen comunidad.
Porque la apertura y puesta en operación de un desayunador escolar no resuelve al cien por ciento la desigualdad, de eso estoy seguro, pero sí la combate
Un desayunador escolar no elimina la pobreza, pero la desarma un poquito. Y sobre todo, manda el mensaje poderoso de que la dignidad también se construye con un plato caliente.
Quizá por eso, el corte de listón de esta obra, provoca esa mezcla de orgullo y esperanza que solo se ve cuando una comunidad siente que no está sola.
De tal manera que con la puesta en marcha de un desayunador escolar más en Tamaulipas, se otorga bienestar a un núcleo poblacional de tamaulipecos que tradicionalmente han sido olvidados por los gobiernos estatales anteriores.
osjinuf@gmail.com
